Menstruación saludable

Hablar de salud y mujer es hablar de un ciclo menstrual saludable. La menstruación es un indicador de la salud reproductiva y general de las mujeres en edad fértil, por lo que es muy importante que sepamos diferenciar sus características normales de las anormales. Y tú ¿dirías que tienes una menstruación saludable? Aprende a identificar algunos síntomas que es fácil pasar por alto, gracias a la información de las siguientes líneas y de la completísima guía sobre la menstruación.

 

Indicadores de salud menstrual

Para asegurarnos de que gozamos de una buena salud menstrual, hay una serie de indicadores que permiten evaluar los ciclos, fijándonos en su regularidad, duración, volumen de flujo y la presencia, o no, de síntomas asociados. La información de la siguiente tabla te permitirá identificar de forma sencilla posibles alteraciones:

 

Indicador Normal Anormal Factores Influyentes
Duración del flujo menstrual Entre 3 y 7 días. Menstruación menor a 3 días o mayor a 7 días. La edad, el estrés, el uso de anticonceptivos o los trastornos hormonales.
Cantidad del flujo menstrual Flujo moderado, ni demasiado ligero ni excesivo. Sangrado muy abundante (más de 80 ml/día) o muy ligero (menos de 10 ml/día). Alteraciones hormonales, cambios en el peso, problemas de coagulación.
Color del flujo menstrual Rojo brillante al principio del ciclo, más oscuro o marrón al final. Sangrado muy claro (rojo rosado) o muy oscuro (negro o marrón oscuro) en días intermedios. La oxidación de la sangre, trastornos hormonales, infecciones o embarazo.
Presencia de coágulos Pocos y pequeños coágulos (tamaño menor a 1 cm), generalmente al inicio del flujo. Coágulos grandes (más que una moneda de 2€) y/o abundantes durante toda la menstruación. Trastornos de coagulación, fibromas uterinos, endometriosis.

En cuanto al color del flujo menstrual, es importante saber que es normal que se vuelva más oscuro hacia el final del sangrado (de color marrón o negro), ya que a medida que el flujo disminuye, la sangre puede tardar más en salir del cuerpo, lo que permite que se oxide y adquiera un color marrón. También, los niveles de estrógenos y progesterona pueden alterar el color y la cantidad de regla, así como algunas infecciones vaginales o condiciones médicas (como los fibromas).

Si te parece que, en tu caso, algún parámetro de los anteriores es inusual, te recomendamos consultar con un profesional de la salud para obtener un diagnóstico adecuado y evitar complicaciones a largo plazo.

 

Síntomas relacionados con la menstruación

Durante el ciclo menstrual es común experimentar una serie de alteraciones físicas y emocionales que van desde molestias leves hasta signos más intensos en algunas mujeres, y que pueden interferir con su vida diaria. Estos síntomas suelen ser conocidos como síndrome premenstrual (SPM) aunque, a veces, pueden perdurar a lo largo del sangrado. A continuación, te detallamos los más comunes:

  1. Cambios emocionales: los cambios hormonales que ocurren antes y durante la menstruación pueden causar ansiedad, irritabilidad, cambios de humor repentinos y episodios de llanto, haciendo que algunas mujeres se sientan emocionalmente inquietas en esos días. Estos cambios hormonales también influyen en el deseo sexual, y es común observar variaciones en la libido. Algunas mujeres pueden experimentar una disminución en la libido antes de cada periodo, mientras que otras pueden notar un aumento durante la menstruación debido a un mayor flujo sanguíneo en la región pélvica, lo que puede aumentar la sensibilidad y el deseo.
  2. Alteración del apetito: la disminución de los niveles de serotonina que se da en la fase premenstrual puede alterar el apetito, llevando a sentir antojos por alimentos específicos y de alta palatabilidad, como snacks salados, chocolates, bollería o embutidos grasos, capaces de hacernos sentir placer de forma instantánea pero momentánea.
  3. Problemas de insomnio y concentración: las fluctuaciones hormonales hacen que nos sintamos más cansadas de lo habitual, pero también pueden afectar la calidad del sueño, causando insomnio o despertares nocturnos los días de menstruación. Incluso, algunas mujeres se sienten más dispersas o con dificultades para concentrarse por la misma causa.
  1. Mialgia o artralgia: las prostaglandinas se incrementan durante la menstruación y pueden causar inflamación y dolor en los músculos y articulaciones. Así, es muy habitual sentir dolor de piernas con la regla.También es frecuente experimentar dolor lumbar durante la menstruación, causado por la contracción de los músculos uterinos, que ejerce presión sobre los nervios de la región lumbar, provocando molestias en la parte baja de la espalda.
  2. Migraña: el dolor de cabeza por la regla es común justo antes y durante, especialmente en mujeres con migrañas frecuentes. Puede ir acompañado de náuseas, sensibilidad a la luz o al sonido.
  3. Retención de líquidos: la retención de líquidos es otro efecto común de los cambios hormonales. A medida que los niveles de progesterona aumentan después de la ovulación, el cuerpo tiende a retener más agua, lo que puede provocar hinchazón, sensación de pesadez y un aumento temporal de peso.
  4. Dolor pélvico intenso: la dismenorrea es uno de los síntomas más frecuentes durante la menstruación y se debe a fuertes contracciones del útero para expulsar el revestimiento endometrial. No se trata de los típicos dolores de ovarios antes de la regla, sino de algo mucho más intenso.
  5. Sensibilidad mamaria: el aumento de los niveles de estrógeno en la fase premenstrual puede causar sensibilidad en los senos, hinchazón o dolor. Este síntoma es temporal y suele desaparecer con el inicio de la menstruación.
  6. Estreñimiento o diarrea y menstruación: el aumento de progesterona puede alterar la motilidad intestinal, lo conduce a que ciertas personas padezcan estreñimiento y, otras, diarrea o heces más blandas.
  7. Brotes de acné: el aumento de andrógenos durante la fase premenstrual puede estimular las glándulas sebáceas de la piel, lo que favorece la aparición de granitos, especialmente en mujeres jóvenes.

 

¿Tienes una menstruación saludable?

Saberlo implica observar tu ciclo y cómo te sientes durante esos días, para comprobar ciertas características que suelen indicar si todo está funcionando bien. Partiremos de la base de que un ciclo menstrual regular dura entre 21 y 35 días. Entonces, en el caso de que tus ciclos sean muy largos (más de 35 días) o muy cortos (menos de 21 días) es probable que haya un desequilibrio hormonal y que la ovulación no esté ocurriendo de manera 100% apropiada. Además, un ciclo menstrual saludable no debería presentar sangrados intermenstruales.

Otro aspecto a tener en cuenta es el nivel de dolor. Aunque es habitual experimentar molestias o cólicos leves durante la menstruación, el dolor severo que te impide realizar tus actividades diarias podría ser indicativo de algunas afecciones.

Así que, si el periodo no te dura nunca la misma cantidad de días, sangras demasiado, sufres hinchazón abdominal y dolor lumbar incapacitante, así como cansancio extremo haciendo las tareas más simples o una gran dificultad para conciliar el sueño cuando tienes la regla, debes consultar a tu ginecólogo/a de confianza sin falta. Será, también, el especialista que te indicará qué tomar para el dolor de regla y cómo cuidarte en cada caso.

 

Posibles afecciones

Existen diversas condiciones que pueden alterar el ciclo menstrual, generando molestias o incluso complicaciones más serias, como:

  • Endometriosis: afección en la que el tejido que recubre el útero empieza a crecer fuera de él, causando dolor intenso, sangrados irregulares e, incluso, infertilidad.
  • Síndrome del ovario poliquístico (SOP): trastorno hormonal que causa ciclos menstruales irregulares, ovarios agrandados con quistes y niveles elevados de hormonas masculinas (andrógenos). Sus síntomas incluyen aumento de peso, acné, hirsutismo e infertilidad.
  • Fibromas uterinos: son tumores no cancerosos en el útero que pueden causar menstruaciones abundantes, dolor pélvico, hinchazón abdominal y presión en la vejiga o los intestinos. A menudo no presentan síntomas graves, pero a veces requieren tratamiento.
  • Los quistes ováricos son sacos llenos de líquido que se desarrollan en o sobre los ovarios. No suelen causar síntomas ni problemas graves y desaparecen por sí solos. En cambio, los quistes endometriósicos que se forman cuando el tejido endometrial crece fuera del útero y se adhiere a los ovarios, son quistes llenos de sangre (llamados quistes de chocolate) y dan más problemas de salud.
  • La adenomiosis es una afección en la que el tejido que normalmente recubre el útero crece por dentro de su pared muscular. Esto puede causar dolor pélvico crónico y menstruaciones abundantes, prolongadas y muy dolorosas. No debemos confundir los términos adenomiosis y endometriosis, aunque puedan resultar similares.

 

Claves para una menstruación saludable

Mantener un ciclo menstrual saludable no solo depende de la genética de cada chica o mujer, sino también de una serie de hábitos y cuidados. Descarga la nueva guía acerca de Todo lo que necesitas saber sobre la menstruación, donde te contamos esto y mucho más, para ayudarte a mejorar la salud reproductiva y, sobre todo, tu calidad de vida. ¡Puedes compartirla con quien quieras!

 

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