Blog de Ana Maria Lajusticia

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Un Magnesio para cada uno, ¡incluso para los niños!

El magnesio es un mineral imprescindible para el organismo, ya que contribuye al equilibrio electrolítico, al proceso de división celular, al metabolismo energético normal y al funcionamiento normal del sistema nervioso, inmunitario y locomotor. Participa en la síntesis proteica normal, en la función psicológica normal y en el mantenimiento de los huesos, músculos, articulaciones y dientes en condiciones normales.

En la actualidad, un 80% de la población tiene déficit de este mineral, debido a que hay una baja ingesta a causa del abonado químico de los campos de cultivo, por el alto consumo de alimentos procesados, por ingerir siempre las verduras hervidas o por hacer dietas de adelgazamiento sin suplementación ni supervisión.

Los bajos niveles de magnesio causan tics, contracturas y calambres musculares, cansancio, fatiga y mal mantenimiento de los tejidos. Los complementos alimenticios de magnesio son aconsejables para aquellas personas que necesiten un refuerzo en una etapa puntual de su vida (embarazo, lactancia, infancia, vejez o temporadas de estrés)  o para aquellas que presenten déficit de este mineral. Están indicados para cubrir las necesidades diarias de magnesio:

Podemos encontrar diferentes tipos de magnesio en función de las sales de las que forme parte, que le proporcionarán cualidades extra. Por ejemplo, si tomamos cloruro de magnesio, además de los beneficios propios del magnesio, mejorará el estreñimiento en las personas que lo padezcan. No está indicado para personas con acidez. También sirve para hacer baños de magnesio y mejorar localmente dolores musculares, cansancio, contracturas…

El efecto laxante dependerá de la capacidad de captación de agua en el colon de cada tipo de magnesio (a más capacidad, mayor efecto laxante).

Otra opción es tomar carbonato de magnesio, que es un antiácido natural, ayuda a reducir la acidez gástrica. Tiene pH alcalino/neutro y un efecto laxante medio.

Otros formatos incorporan varias fuentes, entre ellas citrato de magnesio y el bisglicinato de magnesio, que tienen un efecto laxante bajo, son más fáciles de absorber y presentan mayor biodisponibilidad.

Otra opción consiste en administrar aceite de magnesio por vía tópica: mejorará el movimiento, el dolor muscular, dará sensación de confort a los músculos, articulaciones y ligamentos, y favorecerá la recuperación y relajación muscular después de hacer ejercicio o en casos de piernas cansadas. Se absorbe a través de la piel, pasa a la sangre y reduce el dolor muscular tras 4 semanas de aplicación.

Por último, hablaremos del lactato de magnesio, que tiene un efecto laxante muy bajo y es apto para niños, ancianos y personas con sensibilidad intestinal (incluso puede tomarse en procesos diarreicos).

 

¡Elige el que más se adapte a ti en función de tus necesidades!

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